Nombre del autor:asalazaro.mx@gmail.com

Alfredo Salazar Olivera Consultor Político, estratega de comunicación en más de 40 campañas políticas. Ha dirigido más de 130 proyectos de comunicación en todos los niveles de Gobierno en diversas instituciones públicas y privadas, ha manejado la comunicación en campañas políticas desde 1998 y dado consultorías de comunicación política en todos los partidos políticos de México, así como llevado a cabo estrategias en Paraguay, Perú, Bolivia, Haití y EU. Es Miembro de la Asociación de Consultores, Estrategas e Investigadores Políticos ACEIPOL En 2018 recibió la Presea al Mérito Internacional de la Comunicación otorgada por el Claustro Doctoral Iberoamericano. Es Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Maestro en Comunicación, Maestro en Comunicación Digital, Design Thinker Certificado y cuenta con diversos estudios de especialidad y posgrado en temas de comunicación, análisis y marketing político. Director general de la agencia Abstracto Comunicaciones y del Instituto de Investigación Análisis y Formación Política en México.

10 riesgos de NO tener una estrategia política de social media

Los políticos deben utilizar las redes sociales para escuchar a las personas y proponer soluciones a sus demandas, la potencia del internet para acercarse a los ciudadanos es enorme, perder la oportunidad de entender a las personas y conocer sus inquietudes, es sin duda, una desventaja frente a los políticos que están haciendo uso de estas tecnologías de forma adecuada.
Si no consideras que las ventajas de usar internet son muy importantes para tu éxito político aquí te platico 10 riesgos de no tener una estrategia política de social media

Trump del Discurso en Campaña a la acción de Gobierno

La campaña de Donald Trump fue una campaña de manual perfectamentente instrumentada.
Ni los estrategas, ni los jefes de campaña, ni el propio partido republicano en Estados Unidos inventaron el hilo negro, no hubo innovación, no hubo genialidad, no hubo magia.
Lo que hubo en la campaña fue teoría pura con pragmatismo operacional, así fue, una campaña de polarización, con un discurso de polarización que tenía por objeto (porque así dice la teoría) dividir al electorado, polarizar el espectro electoral, mientras esta campaña tenía lugar y todos nos sorprendíamos con las cada vez más fuertes declaraciones de Donald Trump ellos lograban su cometido; sacudir, llamar la atención, medir los apoyos, hacer visibles los rechazos, proyectar al candidato, insertarlo en medios masivos de comunicación, introducirlo a las conversaciones y charlas cotidianas, y no sólo lo hicieron con su electorado, lo hicieron en todo el mundo